25.01.11 - Argentina.- Todos alguna vez reaccionamos cuando escuchamos una canción que nos gusta, o noe emocionamos con un "te quiero".
Las palabras, la intención y la fuerza con la que se pronuncian (entre otros factores), tienen un poder que muchos desconocen. En la actualidad, muchos cinetĆficos y doctores estĆ”n abocados a la investigación de esta "propiedad" de la voz y la palabra.
En nuestro paĆs, cuatro mĆ©dicos del hospital Perón utilizan recursos que mejoran la adhesión al tratamiento y alivian sĆntomas.
Fuente: LaNacion.com
Ingresar en el consultorio de medicina neurolingüĆstica del Hospital Presidente Perón, en Avellaneda, puede convertirse en una experiencia singular.
AllĆ, donde habitualmente funciona el Servicio de ReumatologĆa, todos los viernes se atiende a pacientes con distintos problemas de salud, muchos de ellos causantes de dolores insoportables, que logran curarse o aliviar los sĆntomas con sólo conversar durante unos 40 minutos con alguno de los cuatro mĆ©dicos que atienden ese consultorio Ćŗnico en el paĆs.
El secreto, confiesan ellos, no es otro que lograr que el paciente se comprometa mĆ”s con el tratamiento de su enfermedad y deje de lado todo aquello que le impide reponerse fĆsicamente o cumplir con las indicaciones del mĆ©dico de cabecera. Eso se debe, muchas mĆ”s veces que lo que se podrĆa pensar, segĆŗn relatan los especialistas, a situaciones familiares o laborales cotidianas que de algĆŗn modo contrarrestan el proceso de curación o poder mejorar la calidad de vida.
Para lograrlo, los mĆ©dicos -dos reumatólogos, un neurocirujano y un urólogo del hospital Perón- utilizan recursos que aporta la programación neurolingüĆstica o PNL. Esta disciplina, segĆŗn explican, les permite conocer cómo un paciente "procesa" sus pensamientos y emociones sobre lo que le estĆ” pasando y, mediante una charla informal, lo ayudan a que se dĆ© cuenta de aquello que tiene que eliminar o reforzar para sentirse mejor. Claro que no siempre es tan fĆ”cil como parece.
Cada paciente que cruza la entrada al consultorio llega con una carga emocional quizƔ mƔs pesada que su enfermedad. En el consultorio, aguarda el mƩdico como en cualquier consultorio hospitalario. Saluda, da la bienvenida y se concentra en cada palabra que dirƔn los pacientes.
"SeƱora, ¿quĆ© le pasa?", le preguntó hace unos meses uno de los especialistas a una mujer joven con fibromialgia, un sĆndrome que causa dolor prolongado e insoportable en el cuerpo.
"¡¿Sabe lo que me pasa?! Tengo un padre invĆ”lido, ciego y ahora le amputaron una pierna."
-Bien. Me contó lo que le pasa a su papĆ”, pero ¿quĆ© le pasa a usted?
-¡Doctor! Le amputaron la pierna a mi papĆ”. ¿Le parece poco?
-No. Pero, por suerte, usted tiene las dos...
-SĆ, sĆ... A mĆ no me pasa nada de eso, pero con ese punto de vista...
-Es el suyo. Usted lo mencionó. Yo nunca dije que no le pasara nada a usted porque si no no estarĆa acĆ”.
Entonces, ambos empezaron a hablar sobre cómo establecer barreras para no confundir entre quĆ© le sucedĆa al padre y su enfermedad.
"La fibromialgia es una enfermedad en la que, segĆŗn vemos en la mayorĆa de las consultas que tenemos, tienen mucho que ver la angustia, la ansiedad, generalmente por una carga que el paciente no quiere llevar. Eso hace que la persona no duerma lo suficiente y lo haga con tensión en la mandĆbula y muscular. Con el tiempo, los tejidos se lesionan. ¿QuĆ© hacemos entonces cuando estos pacientes no mejoran con los analgĆ©sicos y los antiinflamatorios? Lo mejor es ayudarlos a eliminar esa carga", explicó el profesor doctor Julio Gloazzo, reumatólogo, mĆ”ster en PNL y miembro de la Sociedad Argentina y Latinoamericana de Medicina NeurolingüĆstica, que funciona en el Colegio de MĆ©dicos de la Provincia de Buenos Aires.
Pero allà también concurren personas con trastornos de la alimentación, enfermedades reumatológicas (como la artritis reumÔtica), disfunciones sexuales, diabetes e hipertensión, entre muchas otras enfermedades, generalmente derivados o por consulta espontÔnea.
"Son pacientes que vienen de distintos servicios. Desafortunadamente, por ahora, los mĆ©dicos no interpretan correctamente de quĆ© se trata la medicina neurolingüĆstica y nos envĆan pacientes con dislexia, autismo, trastornos neurológicos o Parkinson -agregó Gloazzo-. Queremos que sea incorporada por los mĆ©dicos como una destreza como lo es interpretar los resultados de anĆ”lisis de laboratorio."
TambiĆ©n integran el equipo mĆ©dico los doctores Jorge FermĆn, reumatólogo y especialista en clĆnica mĆ©dica; Juan Pablo Aguirre, urólogo, y William Estrada, neurocirujano y reumatólogo. Los resultados obtenidos hasta ahora en una o dos consultas incluyen la buena adherencia al tratamiento, la reducción del uso de fĆ”rmacos y, en los pacientes con dolor, la disminución de hasta un 50% del uso de analgĆ©sicos.
"Con los medicamentos, los mĆ©dicos tratamos de hacer mĆ”s eficiente la respuesta del organismo contra la enfermedad, pero es necesario que el paciente estimule naturalmente sus defensas para fabricar esa respuesta -agregó-. AcĆ” no interpretamos lo que dicen los pacientes, ni preguntamos por quĆ©. De psicologĆa no sabemos nada."
Dado que el consultorio funciona en un hospital pĆŗblico, la atención es gratuita. Los turnos se pueden solicitar por telĆ©fono al (011) 4204-1021 al 1029, donde hay que pedir por el Servicio de ReumatologĆa; por correo electrónico a centromnl@yahoo.com, o al (011) 154564-9544.
Las palabras, la intención y la fuerza con la que se pronuncian (entre otros factores), tienen un poder que muchos desconocen. En la actualidad, muchos cinetĆficos y doctores estĆ”n abocados a la investigación de esta "propiedad" de la voz y la palabra.
En nuestro paĆs, cuatro mĆ©dicos del hospital Perón utilizan recursos que mejoran la adhesión al tratamiento y alivian sĆntomas.
Fuente: LaNacion.com
Ingresar en el consultorio de medicina neurolingüĆstica del Hospital Presidente Perón, en Avellaneda, puede convertirse en una experiencia singular.
AllĆ, donde habitualmente funciona el Servicio de ReumatologĆa, todos los viernes se atiende a pacientes con distintos problemas de salud, muchos de ellos causantes de dolores insoportables, que logran curarse o aliviar los sĆntomas con sólo conversar durante unos 40 minutos con alguno de los cuatro mĆ©dicos que atienden ese consultorio Ćŗnico en el paĆs.
El secreto, confiesan ellos, no es otro que lograr que el paciente se comprometa mĆ”s con el tratamiento de su enfermedad y deje de lado todo aquello que le impide reponerse fĆsicamente o cumplir con las indicaciones del mĆ©dico de cabecera. Eso se debe, muchas mĆ”s veces que lo que se podrĆa pensar, segĆŗn relatan los especialistas, a situaciones familiares o laborales cotidianas que de algĆŗn modo contrarrestan el proceso de curación o poder mejorar la calidad de vida.
Para lograrlo, los mĆ©dicos -dos reumatólogos, un neurocirujano y un urólogo del hospital Perón- utilizan recursos que aporta la programación neurolingüĆstica o PNL. Esta disciplina, segĆŗn explican, les permite conocer cómo un paciente "procesa" sus pensamientos y emociones sobre lo que le estĆ” pasando y, mediante una charla informal, lo ayudan a que se dĆ© cuenta de aquello que tiene que eliminar o reforzar para sentirse mejor. Claro que no siempre es tan fĆ”cil como parece.
Cada paciente que cruza la entrada al consultorio llega con una carga emocional quizƔ mƔs pesada que su enfermedad. En el consultorio, aguarda el mƩdico como en cualquier consultorio hospitalario. Saluda, da la bienvenida y se concentra en cada palabra que dirƔn los pacientes.
"SeƱora, ¿quĆ© le pasa?", le preguntó hace unos meses uno de los especialistas a una mujer joven con fibromialgia, un sĆndrome que causa dolor prolongado e insoportable en el cuerpo.
"¡¿Sabe lo que me pasa?! Tengo un padre invĆ”lido, ciego y ahora le amputaron una pierna."
-Bien. Me contó lo que le pasa a su papĆ”, pero ¿quĆ© le pasa a usted?
-¡Doctor! Le amputaron la pierna a mi papĆ”. ¿Le parece poco?
-No. Pero, por suerte, usted tiene las dos...
-SĆ, sĆ... A mĆ no me pasa nada de eso, pero con ese punto de vista...
-Es el suyo. Usted lo mencionó. Yo nunca dije que no le pasara nada a usted porque si no no estarĆa acĆ”.
Entonces, ambos empezaron a hablar sobre cómo establecer barreras para no confundir entre quĆ© le sucedĆa al padre y su enfermedad.
"La fibromialgia es una enfermedad en la que, segĆŗn vemos en la mayorĆa de las consultas que tenemos, tienen mucho que ver la angustia, la ansiedad, generalmente por una carga que el paciente no quiere llevar. Eso hace que la persona no duerma lo suficiente y lo haga con tensión en la mandĆbula y muscular. Con el tiempo, los tejidos se lesionan. ¿QuĆ© hacemos entonces cuando estos pacientes no mejoran con los analgĆ©sicos y los antiinflamatorios? Lo mejor es ayudarlos a eliminar esa carga", explicó el profesor doctor Julio Gloazzo, reumatólogo, mĆ”ster en PNL y miembro de la Sociedad Argentina y Latinoamericana de Medicina NeurolingüĆstica, que funciona en el Colegio de MĆ©dicos de la Provincia de Buenos Aires.
Pero allà también concurren personas con trastornos de la alimentación, enfermedades reumatológicas (como la artritis reumÔtica), disfunciones sexuales, diabetes e hipertensión, entre muchas otras enfermedades, generalmente derivados o por consulta espontÔnea.
"Son pacientes que vienen de distintos servicios. Desafortunadamente, por ahora, los mĆ©dicos no interpretan correctamente de quĆ© se trata la medicina neurolingüĆstica y nos envĆan pacientes con dislexia, autismo, trastornos neurológicos o Parkinson -agregó Gloazzo-. Queremos que sea incorporada por los mĆ©dicos como una destreza como lo es interpretar los resultados de anĆ”lisis de laboratorio."
TambiĆ©n integran el equipo mĆ©dico los doctores Jorge FermĆn, reumatólogo y especialista en clĆnica mĆ©dica; Juan Pablo Aguirre, urólogo, y William Estrada, neurocirujano y reumatólogo. Los resultados obtenidos hasta ahora en una o dos consultas incluyen la buena adherencia al tratamiento, la reducción del uso de fĆ”rmacos y, en los pacientes con dolor, la disminución de hasta un 50% del uso de analgĆ©sicos.
"Con los medicamentos, los mĆ©dicos tratamos de hacer mĆ”s eficiente la respuesta del organismo contra la enfermedad, pero es necesario que el paciente estimule naturalmente sus defensas para fabricar esa respuesta -agregó-. AcĆ” no interpretamos lo que dicen los pacientes, ni preguntamos por quĆ©. De psicologĆa no sabemos nada."
Dado que el consultorio funciona en un hospital pĆŗblico, la atención es gratuita. Los turnos se pueden solicitar por telĆ©fono al (011) 4204-1021 al 1029, donde hay que pedir por el Servicio de ReumatologĆa; por correo electrónico a centromnl@yahoo.com, o al (011) 154564-9544.




1 comentario:
¡Muy interesante!!
Saludos,
Verónica.-
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